viernes, septiembre 11, 2015

Las calles franquistas llegan a su final en Pelayos de la Presa


El pasado 14 de abril, la mayoría absoluta del Partido Popular en Pelayos de la Presa, rechazaba una moción para renombrar la Plaza del Generalísimo y llamarla la Plaza de la Constitución. El actual Alcalde y algunos otros concejales que han renovado mandato, votaron entonces contra esta moción, que sí fue apoyada por PSOE pelayero.

Apenas cinco meses después y a través de una comunicación del Defensor del Pueblo, se informa del escrito que le ha remitido el Ayuntamiento con el siguiente texto: “es intención de la Alcaldía y de su Equipo de Gobierno iniciar el expediente para el cambio de denominación de la Calle José Antonio por Calle Adolfo Suárez, así como los nombres de la Plaza del Generalísimo y Calle Calvo Sotelo, para su aprobación en el Pleno ordinario a celebrar en el mes de septiembre y así cumplir con el deber que impone el artículo 15.1 de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, de la Memoria Histórica”.

Aparte del nuevo equipo de gobierno y dado que no hay constancia de que fuera una propuesta incluida en el programa electoral del PP, lo que ha cambiado en esta ocasión es haber ido un paso más allá al de presentar una moción en el pleno, acudiendo a la vía judicial. El pasado 18 de junio el Juzgado Contencioso Administrativo admitía a trámite el recurso que había presentado y requería al Ayuntamiento de Pelayos de la Presa el expediente administrativo en un plazo de 20 días. Aproximadamente un mes después el Ayuntamiento enviaba el expediente solicitado. Por tanto, el Ayuntamiento no tenía ninguna duda de que cómo se anunció hace unos meses, se acudiría a instancias judiciales para que se cumpliera la Ley de la Memoria Histórica.

Es probablemente una de las razones por las que el Alcalde ha decidido llevar a cabo el cambio de nombre de las calles franquistas. No hay que olvidar las cinco mociones presentadas en diferentes momentos por el PSOE de Pelayos, el grupo independiente Nos Gusta Vivir Aquí, una resolución del Defensor del Pueblo, la carta remitida por la Asociación de la Memoria Histórica y otras personas a título particular, vecinos y vecinas. Todo esto junto con la presión de algunos medios de comunicación ha hecho que finalmente, el nuevo Alcalde y sus concejales se hayan decidido a cumplir la Ley de la Memoria Histórica.

No se trata de una victoria particular de nadie. Se trata de una victoria de la democracia y la legalidad. No es de recibo que en un país moderno y democrático haya lugar en nuestras calles o plazas para personajes que han violado los derechos humanos y las libertades más fundamentales ya sean dictadores o terroristas, mediante la guerra, el asesinato, la represión, la tortura, la desaparición o los trabajos forzados.

Mantener esos símbolos es una humillación para las víctimas. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer para la justicia y reparación de las víctimas del franquismo, encontrar y enterrar dignamente a las miles de personas que continúan en las cunetas de nuestro país y un reconocimiento por parte del Estado. Esto es sólo un pequeño paso en la buena dirección.

Es honrado finalmente reconocer y felicitar en todo caso, al nuevo alcalde y a su equipo por esta decisión, inteligente, ajustada a derecho y que, de llevarse finalmente a cabo, le haría entrar en la historia del municipio. A buen seguro dará un nuevo aire a la imagen de Pelayos de la Presa en la Comunidad de Madrid. 

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2 Comments:

Blogger Keyser Söze said...

No es una victoria en particular de nadie, pero es una lucha que llevas mucho tiempo persiguiendo. Al César lo que es del César.
Enhorabuena!

12:54 p. m.  
Blogger Mario Cuellar said...

Muchas gracias! Persistencia o cansinismo es la palabra. Saludos.

3:22 p. m.  

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