viernes, julio 06, 2007

Listen to the radio

Llevo muy mal la desidia. Mucho peor que la estupidez. Si alguien se esfuerza por hacer bien las cosas y no lo consigue, pobrecillo: qué culpa tiene. Al que no trago es al que ni siquiera lo intenta. Al que practica la chapuza porque le importamos una higa los receptores de sus patas de banco.
Me topo con gente así a todas horas, cuando escucho los boletines informativos de las radios.

Anteayer hice en cosa de nada una breve antología, en plan la foire aux cancres.

Me encontré, para empezar, con varios «falsos avisos de bomba». Respondí en voz alta al locutor que me daba insistente cuenta de ellos, por mero desahogo: «No, hombre, no. Los avisos no han sido falsos. Se han producido. Otra cosa es que avisaran de algo inexistente».

Sigue en JavierOrtíz.net

Yo el otro día oí decir a una periodista sobre un rayo que cayó a una mujer en una playa, "Que el campo magnético era muy débil" y que el "clima estaba muy mal".

Etiquetas:

2 Comments:

Blogger Ruth said...

totalmente de acuerdo.
cuidado con el lapsus ortográfico del último párrafo

5:35 p. m.  
Blogger Jesús Centeno said...

La cosa es un poco de coña, no entiendo por qué a los periodistas nos vale cualquier cosa pudiendo hacer las cosas bien.

1:34 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home