martes, septiembre 12, 2006

De ceses y dimisiones

Llevo años quejándome del uso erróneo que muchos políticos y periodistas –y, por su culpa, también ya muchísimos castellanohablantes– hacen del verbo «cesar». Dicen (o escriben): «Fulano ha sido cesado». Lo que quieren decir es que ha sido destituido. «Cesar» es un verbo intransitivo. Nadie te puede cesar, como nadie te puede nacer (parir es otra cosa), como nadie te puede crecer, como nadie te puede suicidar (disfrazar un asesinato de suicidio también es otra cosa). Uno cesa en su actividad, por deseo propio o por fuerza mayor, y el hecho empieza y acaba en uno mismo, que es el tipo de sucesos que describen los verbos intransitivos. Por contra, a uno lo pueden destituir. Ahí lo ocurrido también termina en uno, pero empieza en otro, como saben de sobra todos los destituidos.

1 Comments:

Blogger Øttinger said...

No conocía el empleo correcto. Gracias.

11:21 p. m.  

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